Cuándo no construir software
La mitad de los proyectos que nos piden no deberían existir. Cómo distinguir un problema que merece código de uno que se arregla con una conversación.
La mitad de los proyectos que nos piden no deberían existir. Cómo distinguir un problema que merece código de uno que se arregla con una conversación.
Mantener sistemas nuestros en producción nos enseña lo que ningún proyecto de cliente enseña: qué se rompe a los seis meses y qué cuesta de verdad mantener.